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Singapur define, en base al Manual
de Balanzas de Pago del Fondo Monetario Internacional, la inversión
extranjera como aquella inversión que implica una relación
de largo plazo que refleja el interés de una persona o entidad
extranjera de invertir en una economía distinta a la de su
residencia nacional.
El objetivo directo del inversor es ejercer un grado significativo
de influencia en la gestión de la empresa residente en otra
economía.
La Inversión Directa Extranjera (IDE) mide la cantidad de
inversión de los inversionistas extranjeros en Singapur en
sus propias filiales que poseen al menos un 10% de capital extranjero.
En Singapur, las empresas que cuenten con menos de un 10% de capital
extranjero son consideradas como Inversión Extranjera de
Portafolio.
El monto acumulado por la IDE se compone de tres componentes, las
acciones filiales, las reservas atribuidas a inversores extranjeros
y las deudas netas de los afiliados extranjeros con su país
de origen.
El monto total de inversión extranjera alcanzó los
36.376 SGD millones en el año 2007 (últimas estadísticas
disponibles), un 2% menos que en el 2006 (39.314 millones).
Los principales sectores receptores de inversión extranjera
son los servicios financieros y la industria manufacturera. Casi
dos quintas partes de la inversión extranjera directa se
atribuyó a los servicios financieros. El comercio mayorista
y minorista, hoteles y restaurantes, y transporte y almacenaje,
fueron algunos de los sectores más llamativos para los inversores
extranjeros.
La inversión en la industria manufacturera fue atraída
mayormente por la industria farmacéutica, los productos electrónicos
y la actividad petrolera.
El grueso de la inversión extranjera en Singapur proviene
de Europa y Asia. Europa abarca la mitad de la inversión
extranjera directa, mientras que a Asia se le atribuye un
cuarto de dicha inversión. Otras fuentes de inversión
son Centro América y el Caribe y Estados Unidos.
La inversión de los países europeos está principalmente
dirigida a los servicios financieros, el comercio mayorista y al
detalle, hoteles, restaurantes y otros sectores.
Desde Asia, Japón representa más de la mitad de la
inversión de la inversión extranjera directa, sin
embargo, Malasia, Taiwán y Hong Kong poseen una participación
relevante, debido a la cercanía geográfica, con lo
cual hacer negocios con Singapur es bastante benéfico.
Los inversionistas japoneses se inclinan hacia el comercio mayorista
y minorista, hoteles y restaurantes, la industria manufacturera
y los servicios financieros en dicho orden. Sin embargo, Malasia
se inclina por los servicios financieros y el comercio.
Con respecto a la inversión proveniente de América,
Estados Unidos es el único inversor significativo.
La inversión proveniente de este país de Norte América
se vio principalmente en los servicios financieros y la industria
manufacturera.
Singapur cuenta con dos leyes que especifican los incentivos a la
inversión extranjera, Ley de Incentivos a la Expansión
Económica y la Ley del Impuesto a la Renta. Los incentivos
suelen incluir concesiones en los tipos impositivos a las sociedades
de entre el 5 y el 15 por ciento (el tipo normal es el 22 por ciento)
o bien exenciones del impuesto de sociedades, dependiendo del régimen.
Varios regímenes también conceden ventajas fiscales
sobre el ingreso en concepto de cánones o la exención
del impuesto en origen sobre los cánones, en un intento por
atraer inversiones extranjeras en sectores de alto valor añadido.
Fuente: Statistics Singapur, ICEX, OMC.
PROCEDIMIENTOS
PARA EL REGISTRO DE LAS EMPRESAS |
Todas las empresas que pretendan realizar negocios
en Singapur deben inscribirse ante la Autoridad Regulatoria de Contabilidad
Corporativa (ACRA). Este registro es aplicable a todo tipo de empresas,
cualquier individuo, empresa o corporación que lleva a cabo
negocios de una empresa extranjera.
Una empresa extranjera que quiera establecer una sucursal en Singapur
tendrá que designar a dos agentes locales para actuar en
su nombre. Estos agentes deben ser residentes de Singapur, es decir,
ya sea ciudadanos o residentes permanentes, o extranjeros con empleo
o pasantía.
Algunas empresas requieren licencias especiales para su registro.
Principalmente, todo el sector financiero, la banca, los seguros
y los valores. Además, la industria del tabaco y los fuegos
de artificio.
En cuanto al registro, se debe solicitar un permiso de nombre, puesto
que el nombre de la empresa debe ser aprobado anteriormente a su
registro. Esto se debe a que los nombres de las empresas no pueden
repetirse y, en caso del registro de una sociedad anónima
extranjera, este no puede ser idéntico al de una empresa
nacional. A la vez, Singapur procura que el nombre que se registra
no posea o parezca un contenido ofensivo y/o vulgar.
Para solicitar la aprobación de un nombre, la empresa debe
presentar su solicitud a la ACRA a través del sistema BizFile,
con un precio de 15 SGD, que reserva el derecho a ese nombre por
60 días desde su aprobación.
Al igual que la empresa nacional, el registro de una empresa extranjera
debe presentar su solicitud de registro a través del mismo
sistema BizFile, con una cuota de inscripción de 300 SGD
para una empresa extranjera con capital social y 1.200 SGD para
una empresa extranjera sin capital social.
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