| ESTRATEGIAS DE NEGOCIACIÓN |
Uruguay es un país centralizado
en torno a su capital Montevideo, que absorbe casi la mitad de la población
y de la actividad productiva. No será necesario viajar por el país
para hacer negocios.
El sector empresarial es pequeño y cerrado, lo que otorga una gran
importancia a las relaciones personales, todo el mundo se conoce directamente
o a través de terceras personas. Para hacer negocios es importante
contactar con alguien bien relacionado y que tenga buena reputación.
Debido a las reducidas dimensiones
del mercado, la importación de productos industriales (maquinaria,
bienes de equipo) las realizan directamente los clientes finales, sin
que apenas existan distribuidores especializados en estos productos.
En los sectores de bienes de consumo
y alimentación, la importación se realiza a través
de importadores-distribuidores. El hecho de que se manejen pequeños
volúmenes de compra hace que los márgenes de intermediación
sean elevados. Las empresas de distribución tienen un bajo grado
de especialización: trabajan para varios sectores y con productos
muy distintos. Su fuerza está más bien en conocer las necesidades
de compra de sus clientes que en encontrar buenos proveedores extranjeros.
La distribución al por menor
está en un proceso de transformación. El pequeño comercio
(tiendas de barrio) tiene un peso mayoritario, si bien en Montevideo y
en Punta del Este, los dos núcleos urbanos con mayor poder adquisitivo,
existen algunas cadenas de supermercados y centros comerciales.
El ritmo de negociación no es
tan lento como en otros países de América Latina. Muchos
de los ejecutivos uruguayos han estudiado en universidades americanas
y han adquirido los hábitos de la cultura empresarial de Estados
Unidos, aunque luego la adaptan a su entorno de trabajo.
En las presentaciones deben predominar
los mensajes verbales sobre las cifras y argumentos técnicos. Les
gusta entrar en discusiones y exponer sus puntos de vista, más
que intercambiar opiniones con la otra parte.
El trato es muy amable y cordial. Las
negociaciones son distendidas excepto en el momento de hablar de aspectos
económicos (precios, condiciones de pago); entonces adoptan una
actitud seria.
Quizá por herencia española
los uruguayos son bastante orgullosos. Es difícil que cambien de
opinión. Cuando aparece una discrepancia importante no convienen
enfrentarse a ellos. Es mejor pasar a otro punto y volver a ella al final
de la negociación.
Las citas pueden concertarse tanto
por la mañana como por la tarde. En la mayoría de las empresas
el descanso para el almuerzo se limita a una hora. La jornada de los ejecutivos
se suele prolongar hasta tarde.
La feria más importante del
país es la Feria Rural del Prado que se celebra todos los años
en Montevideo la primera semana de septiembre. Se trata de una feria especializada
en el sector agroindustrial.
Cuando se llega a un acuerdo es aconsejable
realizar un contrato en el cual se establezcan con absoluta claridad los
compromisos y obligaciones de las partes. En Uruguay no existe una legislación
específica sobre cada uno de los contratos mercantiles (compraventa,
agencia, distribución, etc.) por lo que será aconsejable
utilizar los servicios de un despacho de abogados local.
Fuente: Global Marketing – Olegario Llamazares García-Lomas
| CONSEJOS PRÁCTICOS PARA EXPORTAR A URUGUAY |
1. Identificación
de un distribuidor, lo que permitirá cubrir no solamente Montevideo,
donde se concentra casi la mitad de la población, sino también
el resto de los departamentos del interior del país.
2. Existe
mercado si sus precios son adecuados. No es imprescindible exagerar en
nivel de calidad, dada la sensible pérdida de poder adquisitivo
de los consumidores en los últimos años. Indispensable tener
una muy buena imagen, en especial en lo que respecta al cumplimiento de
los contratos, ya que constituye una ventaja que el exportador debe aprovechar.
3. No preocuparse
demasiado por la formalidad. El uruguayo no presta gran atención
a la ropa que viste y cómo visten los demás, y menos los
empresarios. Sin embargo, el nivel cultural es elevado.
4. Flexibilidad
con los horarios, considerando que la puntualidad no es un punto fuerte
en el país. No se preocupe si le son impuntuales. Pero usted procure
serlo. No cuesta demasiado y es apreciado.
5. Buscar
un representante local para la participación en licitaciones públicas
internacionales. Es importante tener en cuenta la importancia y gravitación
del sector público en la economía uruguaya. Es preciso un
seguimiento cercano, pues los plazos de presentación de ofertas
son frecuentemente prolongados y los procesos de adjudicación lentos.
6. Es
conocido que Uruguay como economía pequeña tiene un mercado
reducido. No obstante, es interesante recordar que es un centro estratégico
con excelente infraestructura y servicios para la proyección al
mercado subregional, fundamentalmente al MERCOSUR. Se recomienda evaluar
la posibilidad de establecer un centro de distribución y comercialización
de productos lo que coadyuvaría a mejorar nuestra presencia y competitividad.
7. Buscar
la complementación económica e integración de cadenas
productivas, propiciar alianzas estratégicas y asociaciones empresariales
entre ambos países. Resulta de interés potencial sectores
como el textil, especialmente las confecciones, el pesquero y el de cueros.
La forma de saludo es el apretón de manos. Entre hombres y mujeres que ya se conocen se suelen dar un beso. Las palmadas y los abrazos se reservan para los amigos.
En las presentaciones se utiliza el apellido precedido del tratamiento de Sr. o Sra. El uso de títulos como Doctor, Ingeniero, Profesor, etc. Está menos extendido que en otros países de América Latina.
La conversación de negocios viene precedida de una charla informal sobre diversos temas. No es conveniente realizar preguntas personales ya que el uruguayo es muy celoso de su intimidad. Tampoco debe entrarse en temas complejos (política, historia, etc.), ya que son grandes conversadores y la charla podría prolongarse más de lo debido. Un tema a evitar son las dictaduras militares a las que estuvo sometido el país en el pasado.
El tema de conversación favorito es el fútbol. Están muy orgullosos de haber sido dos veces campeones mundiales a pesar de ser un país tan pequeño. Existe una gran rivalidad entre los dos equipos de Montevideo: el Nacional y el Peñarol. También les gusta hablar de las similitudes y diferencias que tienen con los argentinos.
El uruguayo es muy hospitalario. Es muy corriente que invite a comer a los visitantes extranjeros. Durante la comida será una buena ocasión para hablar de negocios. También es habitual invitar a comer o cenar a las casas particulares. No hay que preocuparse si la invitación se hace sobre la marcha. Es sincera y puede aceptarse sin más compromiso.
Después de una cena de negocios en un restaurante es una práctica habitual invitar al huésped al domicilio particular para tomar una copa o un café. No debe permanecerse hasta una hora tardía, sobre todo, si el día siguiente es laborable.
Cuando ya existe una relación personal se es invitado a los asados que son barbacoas en la que se degustan todo tipo de carnes. Se espera que el visitante extranjero pruebe todas ellas y alabe su calidad. El uruguayo considera que la carne de su país es la mejor del mundo.
Montevideo tiene un clima continental: frío y lluvioso en invierno y caluroso y húmedo en verano. Hay que llevar ropa adecuada a la estación del año en la cual se visita el país.
Los uruguayos son conservadores en la forma de vestir. Trajes oscuros, camisas blancas, corbatas con pocos dibujos. No deben vestirse prendas con diseños atrevidos o de colores chillones como en países caribeños o en el vecino Brasil. En verano se puede prescindir de la chaqueta y la corbata siempre que los interlocutores lo hagan.
La mejor época para hacer un viaje de negocios a Uruguay es de mayo a noviembre. En diciembre, febrero y abril hay una o dos semanas de vacaciones por las fiestas de Navidad, Carnavales y la Semana Santa. De enero a marzo es la temporada de verano y es muy posible que algunas de las personas que haya que visitar estén de vacaciones.
Cuando se visita el país merece la pena conocer la ciudad costera de Punta del Este que está considerada como uno de los lugares de veraneo más lujosos de América Latina. Fue allí donde se iniciaron las negociaciones comerciales de la “Ronda de Uruguay” que terminarían con la creación de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Fuente: Global Marketing – Olegario Llamazares García-Lomas
|