Sociedad Comercial
y de Artesanía Arena Flores Ltda:
"No nos han discriminado por ser mujeres,
sino por ser temporeras"
“Actualmente somos ochos mujeres que generan
sus propios recursos, temporeras, trabajando en autogestión, con
un sistema interno democrático, con proyecciones y grandes logros
como contar con una tienda en Florencia (Italia) que bautizaron con el
nombre de “Atacama” a causa de nosotras”.
Ellas están orgullosas, satisfechas y empeñadas
en seguir avanzando. “Creer, querer, hacer…querer es poder…”
es una de sus frases preferidas. Hoy exportan tarjetas, cuadros, marca
libros y calendarios hechos a mano con flores y arenas de Atacama. En
orden de importancia, principalmente Italia, España, Bélgica,
Francia, Inglaterra, Alemania.
Su historia empieza a lo largo de los cientos de
Km. de parronales que hay en el valle de Copiapó. Se trata de un
grupo de mujeres temporeras que todos los años se volvía
a repetir la misma situación y la misma pregunta al termino de
cada temporada: “¿qué hacemos, cómo vamos a
seguir viviendo, de dónde vamos a sacar recursos? …y empezamos
a soñar…”Si se sueña solo, queda sólo
un sueño, si se sueña juntos, este sueño puede transformase
en realidad” decía alguien”.
La Sociedad Comercial y de Artesanía Arena
Flores Ltda., está compuesta por mujeres temporeras que trabajan
en la exportación de uva de mesa y que se han especializado en
un tipo de artesanía, realizada con arenas del desierto de Atacama.
Tiene cuatro años de existencia y ha trabajado con diversos organismos
públicos. La fuerza de estas mujeres y la calidad de sus productos
logran llegar al exterior mediante exportación directa a Italia.
En el año 2004 efectuaron su primera exportación
a este país por un monto US$ 2.550. Se espera que las ventas en
exportación superen los 15 mil dólares anuales, todo un
logro para el tamaño de la misma.
La floración del desierto de Atacama, les
dio la idea. Entonces se preguntaron, ¿por qué no explotar
esta maravilla única en el mundo?. Cuentan que “bastó
mirar para el suelo, para darse cuenta que las flores del desierto, salen
todos los años a lo largo de las filas de las parras. Así,
empezamos a juntar y secar flores. Los cerros de múltiples colores
que contemplamos cada día, vienen a completar esta idea. Cada una
de las tres que empezamos en el grupo, Maria, Lastenia y Donata, puso
un pequeño capital, y mano a la obra… salieron lindas tarjetas,
cuadros, marca libros, calendarios etc. hechos a mano con flores y arenas
de Atacama”.
“Contentas por nuestros resultados, empezamos
a enviar muestras a varias organizaciones internacionales de “Comercio
Alternativo” y rápidamente hemos tenido respuestas. Algunas
con varias correcciones que nos dieron la posibilidad de mejorar y tener
varias ideas. Los pedidos que pronto han llegado, nos han dado la tranquilidad
económica para poder desarrollar nuestra creatividad”.
“Teníamos el problema del espacio físico
donde poder trabajar, y la Pastoral del temporero de la Diócesis
de Copiapó, impulsada en ese tiempo por Don Fernando Ariztía,
Obispo Emerito de Copiapó, nos facilitó el local de dicha
pastoral, local que todavía ocupamos. Después de dos años
de arduo trabajo, vimos que teníamos que integrar una persona más:
Cecilia vino a completar el grupo”.
“Trabajando de esta manera, nos dimos cuenta
que nuestro trabajo era conocido más al exterior que en Chile.
Así tuvimos la idea de hacer una exposición de nuestros
productos en la casa de la cultura de Copiapó. La comunidad copiapina
y las autoridades conocieron y valoraron muchísimo nuestro trabajo”.
“Naturalmente necesitábamos herramienta
para facilitar el proceso productivo y necesitábamos capacitación.
Tomamos contacto con las varias organizaciones del Gobierno, empezando
con el FOSIS ahora estamos con SERCOTEC, ProChile pasando por PRODEMU
y SERNAM.
“Participamos al concurso innovativo de SERCOTEC
y grande ha sido nuestra alegría al saber que nos ganamos el primer
premio. Este premio lo hemos invertido en otro proyecto participativo
de SERCOTEC con quien estamos en la actualidad”.
“ProChile ha sido nuestro fiel acompañante
en todas las etapas de la exportación, podemos manejar bien esta
parte, que en lo administrativo nos ha costado muchísimo. Además
siempre se ProChile se ha preocupado de dar a conocer nuestro producto
al exterior. También nos dio la posibilidad de responder a la invitación
que nos hicieron de Italia, para la inauguración de dicha tienda,
cubriendo el costo de dos pasajes en avión. ¿Quién
hubiera dicho que cuatro mujeres temporeras de Chile, iban a poder viajar
a Italia para hacer negocio? Bueno, lo que ni siquiera se podía
soñar, hoy es una realidad. A causa de esto, hemos tenido la posibilidad
de entrar en una cadena de librerías (Las Paulinas) que nos hicieron
un tremendo pedido, con quien estamos todavía trabajando….y
esperamos poder tener mucho más”.
A la hora de pensar en problemas surgidos por el
hecho de ser mujeres y desenvolverse en un mundo ocupado mayormente por
hombres, aseguran que ha sido todo lo contrario y que han recibido un
fuerte apoyo del gobierno, es más, consideran que el mundo exportador
y de los negocios no discrimina a las mujeres, “siempre y cuando
cumplan con los compromisos”.
Aseguran que para compatibilizar el trabajo con su
familia, tratan de “involucrarlos para que se den cuenta de la importancia
de este negocio. Ellos nos ayudan a tomar en serio nuestras responsabilidades”.
A propósito del tema de la discriminación
cuentan que “la discriminación la hemos sentido, no por ser
mujeres, sino por ser temporeras, y en varias situaciones. Tuvimos que
ir a SII para solicitar la iniciación de actividades. Teníamos
un contrato comodato por parte del Obispado de Copiapó que nos
otorgaba la posibilidad de ocupar el local. Dicho documento decía
expresamente que dejaban el local a uso del grupo de “temporeras”.
Ahí empezaron los problemas… ¡temporeras! gritó
la mujer, ¿y si vamos para allá y las vamos a encontrar
tomando o en un asado? En efecto la señora vino y nos encontró
trabajando con una exportación a punto de partir… Quedó
con la boca abierta. Varias personas tuvieron esta otra reacción:
¿Cómo ustedes que hacen un trabajo tan bruto, pueden hacer
también un trabajo tan fino?
Bueno, así es, aun que no lo creen…
Para ellas tener este negocio no sólo significa
colaborar con la familia, sino que lo más importante es “ser
valorada, sentirse útil. Nos salimos de la típica realidad
de nuestras cuatros paredes de la casa, valorándonos y valorando
nuestro entorno…y sobre todo ser capaz de enfrentar la vida”.
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