| Joyce Abrahams Pacheco, Gerenta Comercial de SURFRUT:
"Estar en los negocios implica descubrir
mi capacidad de empatizar, escuchar y socializar"
Pese a que ella nunca ha experimentado la discriminación
por el hecho de ser mujer, asegura que dentro del mundo empresarial frecuentemente
“no nos valoran de manera proporcional al aporte de nuestra gestión
y nosotras no sabemos negociar bien nuestros niveles de sueldos”.
SURFRUT es una empresa familiar que partió
hace más de 50 años produciendo y exportando cerezas. En
1981 comenzó los procesos agroindustriales y la exportación
de frutas deshidratadas y procesadas. Hoy exporta más de 15 millones
de US$ en estos productos y forma parte de un holding de empresas chilenas
llamado SURGROUP, que a su vez es parte de un conglomerado internacional
llamado FOOD ALLIANCE, con empresas asociadas en EEUU., Alemania, China
y México.
Actualmente exportan a más de 20 países,
principalmente a EE.UU., Europa (Francia, Inglaterra, Holanda, Suiza,
Suecia, Noruega, Alemania, España, etc.), Japón, Australia,
Nueva Zelanda, México, Brasil, entre otros.
Joyce cuenta que el interés por formar un
negocio propio o ser parte de esta empresa, nació hace bastantes
años. Esta ingeniera agrónoma que hace algunos años
trabajó en una Asociación Gremial dedicada a las exportaciones,
asegura que le interesaba entrar en una actividad privada más dinámica.
Entonces se le presentó la oportunidad de comenzar a trabajar en
SURFRUT “cuando estaba prácticamente comenzando mi vida profesional
en 1985 y la empresa estaba comenzando sus actividades exportadoras, y
aquí he seguido en distintos cargos, hasta llegar a Gerente Comercial
desde 1991”.
Asegura que el trabajo con ProChile ha sido un gran
apoyo, “principalmente en la búsqueda y contacto de clientes
nuevos en algunos mercados y en la participación en distintas Ferias
Internacionales”.
“No he sentido la discriminación”
“Hasta el minuto no he experimentado problemas o beneficio por el
hecho de ser mujer. En un comienzo eran pocas las mujeres ejecutivas en
este ámbito en Chile, por lo que me sentía casi pionera
y llamaba la atención en las reuniones gremiales o sociales donde
había mayoritariamente hombres. Hoy es bastante frecuente encontrarme
con colegas ejecutivas de exportadoras, tanto en Chile como en el extranjero”.
“En términos generales creo que el mundo
exportador y de los negocios no discrimina por el hecho de ser mujer,
pero si creo que hay cargos y responsabilidades similares; las mujeres
somos un poco peor remuneradas que los hombres. Me parece que esto ocurre
debido a que a veces no nos valoran de manera proporcional al aporte de
nuestra gestión y nosotras no sabemos negociar bien nuestros niveles
de sueldos”.
“Para compatibilizar el trabajo con mi familia,
le dedico bastante tiempo y además cuento con el gran apoyo de
mi pareja, sobre todo en lo relativo al cuidado de mi hija, cuando tengo
reuniones fuera o viajes, y al apoyo de una nana de confianza. Me gustaría
compartir más con mi hija, pero trato de que el tiempo en que estoy
con ella sea provechoso y pueda darle todo el amor que siento por ella”.
Joyce recuerda una anécdota en medio de al
entrevista: “Cuando comenzamos a hacer negocios con japoneses, hace
como 15 años atrás, recibíamos bastantes visitas
de técnicos y compradores en la planta. Las sesiones con ellos
eran largas reuniones de negociación, con bastante comida y trago.
Yo participaba casi de igual a igual con los ejecutivos hombres de nuestra
empresa. Lo curioso y sorprendente era escuchar cuando ellos nos contaban
sus costumbres en Japón, donde salían a comer y tomar solamente
con hombres y sus respectivas señoras los esperaban con las pantuflas
y la comida lista en casa, a la hora que fuera….
A pesar de esto, creo que después de tantas
jornadas juntos, me tenían respeto y me decían “Joyce
san”….
Creo que lo mejor de ser mujer y estar inserta
en el mundo de los negocios, es es que esto implica tener un desafío
constante y descubrir que mi lado femenino, vale decir mi capacidad de
empatizar, de escuchar y de socializar, me ayuda en mi trabajo, y lo puedo
conciliar con mi lado de negociadora, un poco dura cuando es necesario”. |