Chile
ProChile
Buscar
en
Servicios
 Servicios de ProChile
 Directorio Exportador
 Estadísticas de Comercio Exterior
 Links de Interés
 Biblioteca Virtual
 Certificación de Origen

Ferias Internacionales

 Calidad y Medioambiente
 Estudios a Pedido
 Preguntas Frecuentes
 Exportar Paso a Paso
 Acciones de Promoción Internacional 2009
 Estudios de Mercado 2009 (nuevo)
Institución
 ProChile en el Mundo
 ProChile en Regiones
 Portales Institucionales
 
Macro Rueda de Negocios
Regulaciones Técnicas CHILE-UE
Concursos Agropecuarios
Compras Públicas
 Agricultura Campesina
 Mujeres Empresarias
Chilexportaservicios
TLC
 Pymexporta
Chile, inversiones directas en el mundo
Oportunidades Laborales
 
    Inicio   Regístrese   ¿Quiénes Somos?   Contáctenos (OIRS) Gobierno Transparente
 
 

Marta Morrison, creadora y diseñadora de Colchagua:
“Para mostrar estas joyas hay que sentir las raíces”

Las joyas diseñadas y creadas por Marta Morrison en paja de trigo, teatina y plata, representan una innovación única que sorprende, provoca admiración por su simpleza y diseño, así como por los materiales utilizados que emergen de la tierra misma. De la mano y con las manos de cosedoras, trenzadoras, tejedoras y orfebres, nacen estas joyas de Colchagua que forman un telar vegetal, para luego transformarse en una creación de collares, aros, pulseras y accesorios que asombran.

La empresa de Marta Morrison que comenzó con un orfebre, una tejedora, una cosedora y ella como diseñadora, tiene actualmente, salones de venta en el Aeropuerto de Santiago, en el Museo Precolombino, en tiendas de Providencia y Bellavista, en el Hotel Marriott, en Viña, en Valparaíso y, desde el año 2001, cuenta con 12 artesanos de Santa Cruz.

La ex artista plástica dedicada a la escultura, pintura, fotografía, decidió hace unos años trabajar con arcilla y rescatar la técnica de algo tan antiguo y tradicional como las chupallas, para crear joyas. Ella nos cuenta: “Me gusta lo que sale del alma, me encantan los cuerpos humanos, la fotografía y creo que todo eso dio el don de haber creado algo que no estaba, de haber transformado algo, saqué el material de la chupalla y la hice joya; ésta ha sido una de las mayores innovaciones, se hizo en Colchagua, la hicimos nosotros, somos 12 personas que trabajamos en esto”.

La orfebre Marta Morrison explica que en estas joyas tan elegantes como autóctonas que ella diseña y trabaja junto a sus 12 artesanos, usan materiales como la paja de trigo, el tallo y la teatina que es una maleza, que uno ve en el camino, muy parecida al trigo, pero muy delgadita y que se mueve con el viento. De los tallos que se secan, se sacan unas agujas de alrededor de 35 centímetros, se tiñen, se trenzan a mano y luego se cosen a máquina. Finalmente, se crea el diseño de collares, aros, pulseras y se agrega la plata.

Presencia en el extranjero

La primera exposición de esta innovadora producción de joyas fue justamente en Colchagua, nos cuenta Marta Morrison, en una feria gastronómica que tradicionalmente, se ha hecho en la región, donde para sorpresa de su pequeña empresa, tuvieron mucho éxito.

Han pasado algunos años y junto a ProChile han marcado presencia en eventos internacionales durante el 2007:

En España, en el marco de la Semana de Chile en Europa, participaron en la “Pasarela Madrid”; en Los Ángeles, Estados Unidos, durante la Semana de Chile en NAFTA realizaron un desfile de Joyas y Accesorios en Beverly Hills; en Venezuela, estuvieron en la Semana de Moda y Belleza en Caracas, y de vuelta en Chile realizaron un Desfile de Joyas durante la Cena del 33 aniversario de ProChile, en la viña Santa Carolina, en Santiago.

Asimismo, han recibido galardones relevantes como una mención de la UNESCO por innovación e investigación en el uso de nuevos materiales para joyería, por haber usado una fibra que jamás se había usado en orfebrería en el mundo.

En 2007, la Revista Gentes les concede el reconocimiento por el aporte a la cultura de Chile y el Valle de Colchagua.

Rescatar lo nuestro

Actualmente, Marta Morrison está enviando las joyas de Colchagua a España donde han llamado la atención, porque son joyas hechas a mano que rescatan lo vegetal, lo natural. Marta nos cuenta orgullosa: “El diseño, los trabajos en plata, los han encontrado sobresalientes; quise crear un producto del que nos sintiéramos orgullosos, que nos acercara a las raíces y por ello, causan asombro. Yo creo que va con la esencia nuestra”.

En su condición de mujer exportadora, Marta también piensa que estas joyas debieran ser mostradas en otros continentes, por modelos chilenas, porque lo pueden hacer de una forma muy especial; porque hay que sentir las raíces, hay que sentirse chilenas.

Morrison también quiere rescatar las relaciones con sus trabajadores: “Quiero dignificar a los artesanos, pagarles un sueldo digno, les digo que trabajen bien. Tengo a la mejor tejedora, a la mejor trenzadora de la zona, quiero que ellas se sientan orgullosas de lo que hacen”.

En lo personal, Marta Morrison expresa que como mujer, siempre pensó que podía hacer lo que quisiera, pero que le ha costado la parte comercial, el ser empresaria y mujer exportadora, por lo que ha debido asesorarse para tomar algunas decisiones en el ámbito de los negocios.

Esta ex artista plástica, a la cabeza de esta empresa que trabaja hace 6 años junto a otros 12 orfebres, enfatiza que más que una empresa, esto es la unión de personas que en su trabajo ponen lo mejor de ellas para hacerlo y, esto es retribuido, lo que puede hacer una gran diferencia con otras empresas del rubro.

Enero, 2008

 

 

Gobierno de Chile Consultas sobre Exportaciones Asistencia al Exportador: (56-2) 676 5700.
Central Telefónica: (56-2) 827 5100
© 2007, PROCHILE. Todos los derechos reservados / Políticas de Privacidad