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Al centro Marianela Pinela
durante su gira en Madrid. |
Maneja la empresa de muebles de lenga que heredó
de su padre y la asociación gremial del rubro, y logró
el año pasado organizar junto a ProChile una misión comercial
a Europa para conocer las últimas tendencias de la industria.
Marianela Pinela heredó la empresa de muebles
de lenga “Pinela Muebles” de su padre en 1990 quien
la estableció en 1975 en Punta Arenas. En cuanto asumió
el mando compró más maquinaria manual y madera seca de
lenga como materia prima.
La forma de trabajo ha seguido intacta desde entonces, “trabajamos
a pedido, según el diseño que cada cliente trae”,
explica.
Eso sí tienen planes de crecer y exportar, por lo que en su calidad
de presidenta de la Asociación Gremial de Lenga AG logró
realizar una misión tecnológica a Europa, en conjunto
con ProChile y el Gobierno Regional, para 13 microempresarios del rubro.
Fueron a una feria de muebles en España, a reunirse con sus pares
y visitar proveedores de máquinas en Italia para ver cómo
estaban funcionando sus empresas en comparación a los estándares
europeos.
Después
del viaje llegó a la conclusión de que debía incorporar
diseñadores y arquitectos a su trabajo productivo. “Vimos
que nos faltaba más trabajar la parte de diseño de los
muebles. Debemos hacer cosas más modernas porque es más
rentable”, señala.
Por eso se propuso como meta trabajar este aspecto para poder llevar
muebles para mostrar a la Feria de Milán que se realizará
en abril. De esta experiencia espera obtener contactos para poder exportar
sus creaciones a ese mercado y en un futuro a Asia.
Mujer empresaria
Desde que se hizo cargo de la empresa se ha tenido que mover en un mundo
masculino, tanto es su taller como en la Asociación Gremial
Lenga AG que dirige. Esto no ha sido fácil para ella,
ya que reconoce que “son más cerrados y no muy abiertos
a recibir opiniones”.
Cuenta que ha sido víctima del machismo del rubro, pero que se
ha sabido manejar para salir airosa de cada situación difícil
que se le ha presentado.
Para las mujeres que quieren ser empresarias les aconsejaría
que “tienen que tener ganas y fe de salir adelante con mucho esfuerzo
porque se puede salir adelante. Yo con mucho esfuerzo lo he hecho”.
Además, recomienda atreverse a emprender y acudir a las instancias
gubernamentales que tienen herramientas para la microempresa porque
“ayudan mucho, por eso hay que acercarse sin miedo”.
Diciembre 2008