Paulina Wernli,
dueña de cojines terapéuticos “Golina”:
“Siempre hay que tener confianza en uno
mismo y en el producto”
Quién iba a pensar que la avena, el trigo y
la linaza servirían para quitar la peor de las jaquecas, el dolor
cervical o la sinusitis. Pocos lo habrían imaginado pero la empresaria
Paulina Wernli Medina (39), comunicadora social de profesión, hace
tres años que lo hizo realidad y comprobó personalmente,
la eficacia de estos productos en el alivio de un fuerte lumbago.
En su taller ubicado en la Comunidad Ecológica
de Peñalolén, cuenta entre telas, bolsas con semillas y
pocillos con las más aromáticas hierbas y condimentos, cómo
fue que comenzó su exitoso e innovador emprendimiento.
Según explica, los cojines terapéuticos
‘Golina’ son rellenos con “semillas que adquieren calor
al microondas y frío en el freezer. Al mismo tiempo, tienen una
acción fitoterapéutica, que es la acción de las plantas
para aliviar las enfermedades. Son aplicables sobre la musculatura, las
articulaciones y para algunas dolencias”, como artritis, reumatismo,
cólicos o estrés.
La idea de estos ‘guateros’, como también
se los conoce, comenzó en junio de 2003. “Yo sufría
de un lumbago super fuerte. Caía en cama dos veces al año
y eso significaba transporte escolar, una nana, remedios, pedirles a las
amigas que fueran al supermercado, que me cocinaran, ¡un desastre!”,
asegura.
Eso hasta que le prestaron una almohadilla rellena
con semillas y comprobó que el dolor se desvanecía como
por arte de magia. “¡Esta cuestión es maravillosa!”,
cuenta que dijo, y a partir de ese día comenzó a investigar
sobre este producto a través de la web. Se dio cuenta que en Estados
Unidos había firmas con años en la fabricación de
estos cojines y que era un negocio con proyección.
Luego de haber dictado clases de comunicación
y trabajado en producción de eventos de carácter internacional,
Paulina decidió embarcarse en este negocio, algo que le permitiría
“ingresos propios y más estables” y estar más
tiempo al lado de su hijo Gonzalo (10).
Un nombre sonoro
‘¿Por qué Golina’?
Paulina aclara que el término es un juego de palabras que viene
de ‘trigo’ y ‘linaza’, dos de los rellenos que
utiliza. Probó varios nombres con un grupo de niños, y éste
fue del que más se acordaban. “Es un nombre sonoro y recordable”,
explica.
En octubre de 2003 inició actividades formalmente
y comenzó una etapa de bastante trabajo, perfeccionamiento y creatividad.
“Empecé con 17 lucas”, advierte, recurso con el que
compró algunas de sus primeras telas y semillas.
Ya inmersa en la vorágine de emprender su negocio,
decidió tomar el curso “La Botica del Jardín”,
en el Herbarium de Peñalolén, donde profundizó sus
conocimientos sobre fitoterapia.
Luego de mucho esfuerzo y dedicación, entre
octubre y diciembre de 2003 se vendieron 75 cojines y el trabajo lo realizaba
completamente sola. Hoy, ‘Golina’ da trabajo a 9 personas
y el año pasado lograron vender más de 4.500 unidades.
Paulina recibe consultas y pedidos a toda hora –incluso
mientras hacía esta entrevista-y sus novedosos productos ya han
sido destacados en varios medios escritos y matinales de televisión,
con amplia cobertura.
Por todo Chile
“Al principio nadie me pescó mucho”,
reconoce la empresaria. Sin embargo, ahora cuenta que en su familia ya
se consideran “adictos” a estos cojines.
Mientras pasea por su taller, muestra orgullosa sus
‘guateros’ rellenos de una mezcla de avena, trigo y linaza
que ella misma inventó y que tiene numerosas propiedades: es emoliente,
antiinflamatoria, descongestionante, analgésica, reestructurante
de tejidos y retenedora del calor.
Estas semillas se envuelven en telas vistosas, algunas
para guaguas, niños y adultos, en distintos tamaños. Además,
se utilizan también otras hierbas e ingredientes, como lavanda,
romero, ajenjo, tomillo, eucaliptus, menta y, aunque parezca increíble,
también ají, todos con diversas cualidades.
Sus clientes son principalmente farmacias, tiendas
de artículos médicos y ortopedia, centros de yoga y rehabilitación
y tiendas de regalos. ‘Golina’ distribuye sus cojines en Santiago,
Iquique, Antofagasta, Los Vilos, Puerto Varas, Puerto Montt, Osorno, Punta
Arenas, y Chiloé. De norte a sur.
Además, Paulina ha participado en varias ferias
y exposiciones, como Expobelleza, en Parque Bustamante (2004 – 2005);
Emprende, en Estación Mapocho (2004 – 2005); Eve Expo (2004);
Feria Navideña, en Boulevard Parque Arauco (2004); Artesanía
Chilena de Calidad, en la Plaza de la Constitución (2005); Seminario
Nutrición y Salud, en San Fernando (2005) y Exporaíces,
en Mall Maipú (2005). Este año asistió a Expoferia
en Quillón y Punta Arenas.
Marcar la diferencia
A pesar del éxito que ha tenido, a razón
de bastante trabajo y sacrificio, confiesa que se ha encontrado con bastante
competencia. “Estoy súper feliz con esta pega, pero es algo
muy fácil de imitar. Salen como 40 personas al año que hacen
esto”, asegura.
Sin embargo, reconoce que hay “diferencias en
calidad, tanto de modelo, telas y rellenos. Y también hay gente
irresponsable que usa rellenos deficientes o hace costuras inadecuadas”.
Eso se traduce en la oferta de productos de baja calidad, pero a mitad
de precio, con los que Wernli debe competir.
A eso agrega que los distribuidores son reacios a tener
varias marcas en sus góndolas y vitrinas y que cuesta introducir
un producto nuevo, donde la gente no sabe distinguir si realmente está
bien hecho.
De todas formas, Paulina es optimista. Confiesa que
hace frente a la competencia y se reúne con otras fabricantes de
cojines “para potenciar lo que es este producto”. Además,
cree que “la competencia es buena para la gente, ya que pueden comparar”.
Con miras a otros mercados
Este año, Paulina quiso ampliar el servicio
hacia las empresas ofreciendo regalos institucionales y marcas propias.
Ha trabajado con Acuatherm, de Termas de Chillán; BTL, para el
regalo de la semana de Spa & Belleza 2005 de Almacenes París
(antifaz anti-stress); y PROPS, con implementos para yoga.
Y con el apoyo de la Corporación Simón
de Cirene y un equipo de abogados, ha dado varios pasos más, como
la constitución de una Empresa Individual de Responsabilidad Limitada
(EIRL).
Ahora está traduciendo su página web
al inglés y apuntando a los mercados internacionales. Ya solicitó
en ProChile una prospección de mercado, pero confiesa que está
“trabada con la dificultad de la exportación de semillas”.
Aunque sabe que el proceso no es nada de fácil,
Paulina sigue adelante y pone sus fichas en nuevas ideas: “como
desafíos me planteo el captar más distribuidores, ser una
excelente opción de regalos institucionales y exportar”.
Ya tiene en mente destinos en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica.
Wernli también tiene planes de instalar su propia
tienda, junto a dos socios, y buscar apoyo gubernamental.
Con todos estos proyectos y también dificultades,
y en una suerte de recorrido por su camino empresarial, Paulina dice estar
“súper contenta” con la opción de emprender
su propio negocio. “Tengo poder de decisión y una posibilidad
creativa tremenda, y eso no lo tienes en cualquier puesto de trabajo”,
advierte.
Desde su experiencia, recomienda “al principio
planificar objetivos y metas pequeñas. Harto trabajo, ordenarse
en los horarios y, sobre todo, tener confianza en uno mismo y en el producto.
Esa es la receta”.-
Mas información en www.golina.cl
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