| Raquel Cabrera,
dueña y gerente de Productos “Quela”:
“La clave del éxito es ser perseverante,
innovar y ver la nuevas tendencias"
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Postres, mermeladas, encurtidos, néctares
y jarabes. Son los productos “Quela”, oriundos de la V región,
preparados con frutos de primera calidad cultivados en los valles más
fértiles de Chile. Sabores nuevos y tradicionales, dulces y salados,
pero hechos artesanalmente y con mano de mujer.
El negocio comenzó en La Calera, V Región, como una pequeña
empresa familiar de venta de papayas al jugo, y hoy se ha convertido en
una exitosa fábrica artesanal de aromáticos frutos y encurtidos.
La gerente y dueña de la empresa, Raquel Cabrera Carrasco, dice
que comenzó en 1993 elaborando exclusivamente papayas al jugo.
Poco a poco fue agregando otras exquisiteces: mermeladas de diversos sabores,
higos rellenos con nueces, fondos de alcachofas y espárragos, entre
varios otros productos.
La ‘Quelita’, como la conocen, empezó en el rubro a
los 15 trabajando en diversas empresas de la localidad de Artificio, en
La Calera. Más tarde se logró independizar y con la ayuda
de su marido, dos hijos y una buena cuota de esfuerzo, logró instalar
los dos locales que hoy tiene en su propia casa: “uno para dulces
y otro para salados”, explica. En ellos, Raquel trabaja con 5 personas
y otras cuatro más en forma esporádica, que la ayudan en
el oficio.
Sano y natural
Producto artesanal hecho con mano de mujer. Ese es el eslogan que emplea
‘Quelita’ - la única de su familia que se dedicó
al rubro Alimentos- para la venta de sus preparados. Sin embargo, reconoce
que su emprendimiento no ha sido nada fácil. “Es un desafío
grande y tiene un costo. Cuidar a los niños, ver la casa y trabajar
es muy esforzado, pero a la larga me ha dado recompensas. He podido educarlos
y que no tengan deudas”, dice orgullosa.
La empresa se ubica en el valle del Aconcagua, zona fértil donde
se cosechan las mejores frutas y hortalizas gracias a su clima privilegiado.
Todas las conservas y envasados son elaborados totalmente a mano y no
contienen aditivos. En temporada alta produce hasta 10.000 frascos mensuales
de distintas variedades, especialmente papayas al jugo y fondos de alcachofas.
Y en temporada baja, alcanza entre 2.500 y 3.000 frascos.
“Son pelados a mano, sin soda, saborizantes ni colorantes. Y en
el caso de las mermeladas, 100% fruta”, recalca “Quelita”.
Según recomienda, hay que fijarse siempre en las tendencias. “Lo
artesanal y sin aditivos es lo que la gente busca”, asegura, y ella
ha sabido sacarle partido a esta preferencia.
De La Calera al mundo
Los aromáticos productos ‘Quela’ vieron aumentar estrepitosamente
su participación en mercados externos, gracias a la adjudicación
del Concurso Nacional de Promoción de Exportaciones.
En este marco, Raquel realizó una Misión a México
y participó en la prestigiosa feria de alimentos ANTAD, en Guadalajara,
donde hizo diversos contactos para enviar sus productos. “En ProChile
se portaron un siete. Vimos otro mercado, tuve un apoyo técnico
excelente, se preocuparon hasta de lo más mínimo. Además,
nunca me han dejado sola”, asegura.
Sus conservas y encurtidos ingresan a mercados externos rotulados como
productos gourmet y son muy apetecidos. Ya ha vendido productos a Suecia
y está gestionando para volver a hacer envíos a ese país.
“Nunca pensé que iba a exportar, jamás lo imaginé”,
afirma Raquel. Además, en estos momentos mantiene contactos con
distribuidores para enviar productos a mercados europeos, especialmente
conservas de uvas al jugo y pasta de alcachofas.
Mujer de éxito
Según reconoce, la clave de su emprendimiento ha sido ser perseverante:
“nunca dejar de trabajar y siempre ofrecer lo que el consumidor
busca, no lo que uno quiere vender. Nosotros somos pequeños, tenemos
facilidad de ir cambiando y probando productos, porque siempre hay que
innovar, desarrollar productos nuevos”, advierte.
Por estos días, ‘Quelita’ ha tenido éxito con
una nueva pasta de alcachofa y una innovadora mermelada de phisalys. Según
explica, “los phisalys son unos berries con más vitamina
C que la naranja, tienen muchas propiedades”. Y es que ella se preocupa
por ofrecer productos naturales, sanos y nutritivos, especialmente ahora
que “la gente consume mucha comida chatarra”.
Gracias a su tesón e ingenio, Raquel ha sido galardonada en diversas
oportunidades. Fue elegida entre las Microempresarias para representar
a Chile en la Segunda Misión Bilateral al Asia en 2004 y, al año
siguiente, invitada a la ciudad de Luján de Cuyo al I Foro de Intendentes
de la Provincia de Mendoza y Alcaldes y Concejales chilenos de la V región.
También obtuvo un reconocimiento por su destacada labor como microempresaria
en el Día Internacional de la Mujer, otorgado por la Municipalidad
de La Calera, y otro al Esfuerzo por Sercotec V región.
Como si fuera poco, fue merecedora del Primer Lugar en el Cuarto Premio
Nacional Santander Banefe a la Mujer Microempresaria y el Premio Mujer
del Año 2005, atorgado por la Empresa periodística “el
Observador”. “Todo el sacrificio que he hecho me lo han premiado.
Nunca pensé que me lo iban a reconocer”, dice ‘Quelita’.
Visión de futuro
Con sus papayas, alcachofas y otras delicias, la empresaria de La Calera
ha participado en numerosas ferias y exposiciones: Expoalimenta, en Espacio
Riesco; Expogourmet, en Casapiedra; Expoalmacén, en Estación
Mapocho; Exporural, en el Parque La Reina; y Expofábrica, en la
Estación Barón de Valparaíso. Esto le ha servido
para compartir experiencias con otros productores, ver las nuevas tendencias
y empaparse de los gustos de los consumidores.
Sin embargo, no todo ha sido viajes y muestras; también ha habido
tiempo para el estudio. Desde julio a octubre de este año y apoyada
por ProChile, Raquel asiste a un curso de capacitación campesina
en la Escuela de Agronomía de la Universidad Católica. Allí
ha repasado temas que van desde el manejo del negocio, relación
con el cliente y cálculo de costos, hasta manejo de plagas, buenas
prácticas agrícolas y exportaciones. Además, ha logrado
generar contactos con otros agricultores para establecer enlaces y asociatividad.
Con todo el esfuerzo de estos años más su proceso de internacionalización,
‘Quelita’ espera próximamente poder ampliar su local,
adquirir más y mejores utensilios -todos de acero inoxidable-,
y habilitar instalaciones para sus empleados.
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