A esa condición de base se le ha añadido la función de ser la interfase visual, táctil y olfativa en que el producto se comunica con el consumidor y, en muchos casos, es el detonante de una elección entre un producto u otro. Pero también el envase se ha convertido en un producto en sí siendo en muchos casos indisoluble respecto a lo que contiene y reflejando los gustos y demandas del consumidor actual.
Son
entonces estos tres factores: protección, comunicación
y adecuación los que marcan la evolución e innovación
permanente del sector de envases y embalajes, en especial los relacionados
con el sector alimenticio. La permanente incorporación de
nuevas tecnologías, materiales y nuevas presentaciones, han
convertido al sector en un socio estratégico para las exportaciones,
participando en la cadena de valor de los productos - más
aún cuando Chile se apresta a convertirse en potencia alimentaria,
además ha provocado un aumento sustantivo de las exportaciones
de envases -como producto-superando en el año 2008 los US$
200 millones en exportaciones directas.
Exportaciones
Envases & Embalajes por subsector - US$ millones |
Subsector |
2005 |
2006 |
2007 |
2008 |
Plástico |
48.3 |
62.3 |
71.1 |
81.3 |
Papel / Cartón |
22.5 |
26.7 |
37.9 |
41.8 |
Madera |
24.6 |
26.2 |
38.2 |
19.0 |
Metal |
16.7 |
19.9 |
24.3 |
33.4 |
Vidrio |
8.1 |
10.6 |
28.2 |
39.2 |
TOTAL |
120.2 |
145.7 |
199.7 |
214.7 |
Existen hoy más de 500 empresas exportadoras de envases, que se dirigieron a 92 mercados. América Latina concentró el 58% de participación y los Estados Unidos el 15%.
Los avances técnicos de la industria se han orientado a mantener la frescura, la protección y la seguridad en los alimentos. A estos se agregan los “envases activos” o inteligentes que añaden propiedades y reaccionan para mantener las propiedades del alimento. Entre ellos se encuentran los que absorben oxígeno, reguladores de humedad, liberadores, absorbedores de sabores y olores, etc. Además, el mercado agrega nuevas exigencias del consumidor para hacer su decisión de compra e inclinarse por aquellos productos que generen un menor impacto negativo de los envases post uso, originado una fuerte tendencia al desarrollo de envases sustentables que disminuyan lo que se ha denominado “la huella de carbono”.
La aparición en los últimos años de los denominados bio-plásticos fabricados en parte con sustancias naturales (polímeros en base a almidón, por ejemplo) o la incorporación de aditivos que aceleran el proceso de “oxobiodegradación” son tendencias que tomarán mayor peso en los próximos años y que ya se puede observar en Chile con el ejemplo, ampliamente publicitado de las bolsas de supermercados “biodegradables”.
Por otra parte, la creciente variedad de productos que cada año se lanzan al mercado y los cambios culturales y sociales han requerido incorporar elementos de funcionalidad y hasta estéticos que permitan establecer una comunicación con el consumidor y una diferenciación con la competencia. Por algo se dice que en el sector de alimentos el 70% de la innovación es atribuible al envase. Términos como case-ready, laminados, monodosis son conceptos utilizados ampliamente en la industria.
Vivimos en una sociedad en permanente transformación y movilidad, con nuevas conformaciones de usuarios con nuevas necesidades y con deseos de ser representados a través de los objetos de consumo, incluidos los envases. Una población en países desarrollados que envejece y con gran poder de consumo que requieren soluciones especiales o la incorporación de la mujer al trabajo que ha originado el desarrollo de alimentos preparados de fácil manipulación y/o la cada vez mayor población urbana que pide envases para monoporciones con elementos que faciliten su consumo en movimiento.
Es decir, hablamos de una industria en constante innovación y nuevas propuestas de valor. El paso de empacar a envasar está más vivo que nunca.
Autor: Ramiro Gutiérrez, Dpto. de Industrias, ProChile.
Ver Casos Exitoso |