Informativo 10 · Octubre 2009
Mujeres y Exportaciones
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Género en el Sistema Financiero

Este trabajo corresponde a la octava versión del informe “Género en el Sistema Financiero”, desarrollada por el Departamento de Estudios de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, con antecedentes a junio 2008, como parte de los compromisos ministeriales adquiridos en el contexto de las políticas públicas en materia de equidad de género.

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Mujeres en el trabajoEn las últimas décadas nuestro país ha experimentado fuertes transformaciones demográficas, económicas, sociales y culturales asociadas a la irrupción creciente y sostenida de las mujeres en todos los ámbitos de la actividad nacional. Numerosos estudios dan cuenta de fenómenos como la reducción del tamaño de los hogares y de la tasa de fecundidad, la creciente igualación de los niveles educacionales de hombres y mujeres; y del aumento de la participación de la mujer en la fuerza de trabajo. Por cierto, dichos cambios, se reflejan también en el ámbito de las actividades económicas y financieras del país.

El objetivo de la serie, es entregar antecedentes en relación a la evolución del acceso y uso de los servicios financieros (ahorro, crédito, y servicios asociados a la administración del efectivo) con un enfoque de género. En el mismo contexto se explora la existencia de patrones diferenciados de ingreso, integridad financiera y comportamiento de pago, entre ambos géneros.

Los resultados encontrados muestran persistencia temporal, cuestión que le da a los principales hallazgos un carácter de patrón o tendencia. Entre estos se destaca:

> El uso de servicios financieros de ahorro y crédito por parte de las mujeres es superior a la participación de éstas en la fuerza de trabajo.

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El monto total de ahorro mantenido por personas naturales en el sistema financiero se reparte equitativamente entre ambos géneros. No obstante lo anterior, el número de productos de ahorro a plazo contratados por las mujeres es significativamente superior al de los hombres (25% mayor). Lo anterior, sumado a la existencia de diferenciales de ingreso entre hombres y mujeres, aportan evidencia para presumir la existencia de diferenciales en la propensión al ahorro entre ambos grupos.

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En relación a la integridad financiera y el comportamiento de pago se observa sostenidamente que las mujeres presentan un mejor comportamiento de pago de sus obligaciones crediticias y un mejor uso de los instrumentos de pago (cheques).

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En relación al crédito, se observa que el 31% de los deudores corresponden a mujeres y que dicho grupo concentran un 41% de la deuda (del total asociado a personas naturales). Las menores tasas de utilización de tales productos por parte de las mujeres está asociada a una brecha de ingreso, cuya magnitud se estima en un 24%.

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La demanda de servicios financieros de las mujeres se orienta marcadamente hacia los servicios activos y pasivos vinculados a la vivienda. En efecto, más de la mitad de la deuda de dicho grupo corresponde a financiamientos habitacionales (57% versus el 51% de los hombres). Por otra parte, dicho grupo concentra el 60% del total de ahorro para la vivienda (tanto en número de cuentas como en monto).

BilletesCONCLUSIONES

Antecedentes generales

La participación global de las mujeres en la demanda de servicios financieros tanto de crédito (40,6%) como de ahorro (55,6%) es superior a la participación de éstas, en la fuerza de trabajo (37,1%).

Financiamiento y endeudamiento

La incidencia del monto de crédito asociado a las mujeres (31% del monto total), si bien es inferior a la participación femenina en la fuerza de trabajo (37,1%), es consistente con el menor ingreso promedio que presentan las mujeres en relación a los hombres.

El ingreso promedio de las mujeres deudoras es significativamente inferior al ingreso promedio de los hombres que mantienen obligaciones en la banca (24%). Dicha cifra, es similar a la que se observa a nivel nacional (19%)1.

No existen diferencias significativas en el nivel de endeudamiento promedio de hombres y mujeres, cuando se controla por el nivel de renta. En efecto, la relación deuda- renta de las mujeres es un 96% de la relación deuda-renta de los hombres.

Otro hecho destacable, es que la incidencia del financiamiento habitacional dentro del total de la deuda de cada género es significativamente más alta en las mujeres (57% en el caso de las mujeres contra 51% en el caso de los hombres).

Ahorro

La mitad del monto total de ahorro mantenido por las personas en la banca corresponde a mujeres.
En cuanto a número de ahorrantes, la participación de este grupo es aún mayor. A nivel agregado, un 56,2% de las cuentas y depósitos de ahorro a plazo corresponden a mujeres.

En este contexto, se destaca la importante participación de las mujeres en el total del ahorro para la vivienda. Dicho grupo concentra el 61% del monto y un 60% de las cuentas vigentes.

Lo anterior, parece obedecer a razones de carácter cultural que vinculan más directamente a las mujeres con la satisfacción de las necesidades básicas de las familias (la casa propia y otras necesidades asociadas) y por cierto con tendencias demográficas y económicas relacionadas al fuerte aumento de las jefaturas de hogar femeninas2.                                      

Administración del efectivo

La participación de las mujeres, tanto en términos de número de cuentas (30,1%) como de saldo mantenido (43,2%) en productos asociados a la administración del efectivo (cuentas vista y cuentas corrientes consideradas en conjunto) es significativamente inferior a la participación que exhiben los hombres (69,9% y 56,8%).

No obstante lo anterior, se observa (junio 2006-junio 2008) una tendencia creciente en los indicadores de participación de las mujeres.

Mujeres y ahorroComportamiento de pago e integridad financiera

Los indicadores de cartera vencida y castigada segregados por género, dan cuenta de un comportamiento de pago significativa y sistemáticamente mejor en el grupo de mujeres.

En efecto, durante el período evaluado se observa que en promedio el índice de cartera vencida de las mujeres es un 70% del índice presentado por los hombres.

Análogamente, el índice de cartera castigada de las mujeres alcanza en promedio un 68% del exhibido por los hombres.

Por otra parte, los índices de protesto de cheques segregados por género también evidencian un mejor comportamiento para el caso de las mujeres3.

En efecto, de cada 10.000 cheques presentados a cobro por las mujeres, 99 son objeto de protesto. En el caso de los hombres dicha cifra se eleva a 114.


1 Según la Encuesta Suplementaria de Ingresos del INE (2006).
2 De acuerdo a información de los censos de población, entre 1992 y 2002 se produce un significativo aumento de la jefatura de hogar femenina, pasando de 25% a 32%.

3 Lo anterior parece responder a un hecho ya destacado, la demanda de servicios financieros de parte de las mujeres parece vincularse más estrechamente que en el caso de los hombres, a la satisfacción de las necesidades básicas del hogar, cuestión que general tiene aparejado mejores comportamientos de pago. A este respecto, aunque con un ámbito más acotado, una máxima de la practica crediticia bancaria consigna: “lo último que las personas dejan de pagar es su casa”